Dos fallecidos en sendos accidentes laborales en Málaga

https://cadenaser.com/2022/03/17/dos-fallecidos-en-sendos-accidentes-laborales-en-malaga/

Un hombre de 42 años ha fallecido este jueves tras sufrir una caída desde el tejado de una nave en la localidad malagueña de Coín, según informa Emergencias 112 Andalucía.

El Teléfono 112 ha recibido sobre las 14:45 horas, una llamada de auxilio que alertaba de que un compañero se había caído desde el tejado de una nave dedicada a la fabricación de módulos de madera en el polígono industrial La Inmaculada.

Efectivos de la Guardia Civil se han desplazado al lugar del suceso, tras ser movilizados por el 112, y han confirmado que la víctima se encontraba muy grave y que iba a ser evacuada en helicóptero del Centro de Emergencias Sanitarias 061, si bien finalmente ha fallecido, por lo que se ha activado el protocolo judicial.

Desde el 112 se ha informado del suceso a la Inspección de Trabajo y al Centro de Prevención de Riesgos Laborales. Hasta el lugar del suceso se han desplazado también efectivos de la Policía Local.

SEGUNDA ACCIDENTE LABORAL

Entre tanto, un hombre ha fallecido y otro ha resultado herido tras el vuelco este jueves de un tractor a la altura del kilómetro 6 de la MA-4106, en la localidad malagueña de Canillas de Aceituno.

El accidente ha tenido lugar a las 16.30 horas. Una llamada ha alertado de que un tractor había caído por un terraplén y había volcado e indicaba que había dos personas heridas, una de ellas atrapadas bajo el vehículo.

Hasta el lugar del suceso se han desplazado, movilizados por el centro coordinador, efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos, de la Guardia Civil y del Centro de Emergencias Sanitarias 061.

Los servicios médicos han confirmado el fallecimiento de uno de los heridos, un hombre de 28 años que murió en el lugar tras recibir asistencia sanitaria. Otro varón, de 31 años, ha sido evacuado al Hospital de la Axarquía.

Herido grave el conserje de un colegio de Málaga tras caer de una segunda planta

https://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2022/03/09/herido-grave-conserje-colegio-malaga-63637891.html

Un trabajador ha resultado herido muy grave en la tarde de este miércoles tras precipitarse desde la ventana de un colegio ubicado en Málaga capital, según ha informado el sistema Emergencias 112 Andalucía, servicio adscrito a la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta.

El accidente se ha producido sobre las 17.10 horas, cuando varios testigos del siniestro han alertado de la caída de un hombre de mediana edad desde una segunda planta cuando reparaba la ventana del colegio San Patricio, situado en la calle Eduardo Marquina.

Hasta el lugar se han desplazado efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, de la Policía Local y del Centro de Emergencias Sanitarias 061, que han evacuado al paciente al Hospital Regional en estado crítico.

Fuentes policiales han indicado que el herido, el conserje del colegio, se encontraba realizando unas reparaciones en una de las ventanas del centro cuando cedieron los barrotes de la misma y se precipitó de una altura aproximada de 15 metros. El 112 ha alertado del suceso al Centro de Prevención de Riesgos Laborales y a Inspección de Trabajo.

#8M2022 | La HOAC y la JOC, en el día de la mujer trabajadora

¡Derribemos los muros de la precariedad y la desigualdad que vivimos las mujeres trabajadoras!

Manifiesto 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) – Juventud Obrera Cristiana (JOC)

03 MARZO 2022 | POR HOAC

#8M2022 | La HOAC y la JOC, en el día de la mujer trabajadora

“Me despidieron cuando pedí que cumplieran la ley” (Cristina, empleada de hogar que cobraba por debajo del salario mínimo interprofesional)

“Tenía miedo a enfermar, pero también a ser despedida por faltar al trabajo”. (Delia, trabajadora doméstica que durante el confinamiento siguió acudiendo a la casa donde trabajaba)

Estos testimonios ponen de relieve cómo las mujeres seguimos padeciendo la desigualdad, la precariedad, el empobrecimiento y la exclusión en el mercado laboral y que la crisis sanitaria ha agravado aún más. De hecho, la pandemia ha retrasado el logro de la igualdad en 135,6 años, según el Foro Económico Mundial (FEM), que en 2020 estimaba que se necesitarían 99,5 años.

Además, hemos estado más expuestas, y lo seguimos estando, a la COVID-19, pues trabajamos, mayoritariamente, en el sector servicios: sanidad, educación, hostelería, comercio, y sosteniendo los sistemas de cuidados y trabajo doméstico lo que significa que incluso en estos momentos, que, poco a poco se va notando cierta recuperación económica en nuestro país, a nosotras se nos sigue dejando fuera.

Los datos lo corroboran:

• La tasa de actividad se sigue manteniendo un 10% más baja que la de los hombres

• La temporalidad llega al 41% y los contratos a tiempo parcial al 74%.

• La tasa de desempleo alcanza el 16,36%, lo que supone un 3,5% más alto que el masculino.

• Las mujeres cobran 14,1% menos que los hombres de media, lo que equivale a dos meses de salario.

• Las mujeres trabajan gratis 43 días al año.

• Las mujeres de entre 25 y 44 años sin hijos tienen la más alta tasa de empleo (72,8%). A medida que aumenta el número de hijos e hijas, disminuye dicha tasa (con 3 o más hijos-as: 53,7%).

• El 27,2% de las mujeres se encuentran en riesgo de pobreza.

• La pensión media de las mujeres es de 837,98€ mientras que la de los hombres es de 1260,02€.

Estos porcentajes reafirman la situación de vulnerabilidad que vivimos: sufrimos más el paro, la temporalidad, la parcialidad, el desempleo; cobramos menos, trabajamos más; se nos castiga por ser madres; y la cuantía de nuestras pensiones son más bajas. Y si somos jóvenes e inmigrantes la desigualdad se duplica y/o triplica.

Por eso, en este 8 de marzo, más que nunca, la JOC y la HOAC:

• Reivindicamos el derecho a un trabajo digno y a la dignidad del trabajo como dimensión esencial para que se reconozca nuestra humanidad y no se nos impida aportar a la construcción de una sociedad decente desde nuestra singularidad.

• Compartimos el planteamiento de la OIT, que la salida a esta situación pasa por la recuperación con perspectiva de género, reflotando a las trabajadoras sumergidas, introduciendo subidas de salario mínimo, incrementando los servicios públicos que mejoren sus condiciones para la participación y asegurando la implantación de igual salario a igual trabajo .

• Demandamos un cambio de modelo en la organización y financiación de los cuidados, de manera que se convierta en una prioridad política y mejore las condiciones de empleo en este sector altamente feminizado.

• Hacemos una llamada a todas las mujeres para generar espacios seguros en los que nos encontremos y tomemos conciencia de que nuestra situación de desigualdad y discriminación está provocada por un sistema social (patriarcado) y económico (capitalismo) que nos ignora y utiliza.

• Nos comprometemos a seguir luchando junto a otros movimientos y organizaciones eclesiales, sindicales, sociales y políticas para acompañar a las mujeres; cambiar la mentalidad patriarcal y capitalista; trabajar para que las instituciones garanticen los derechos de todas las mujeres a un trabajo digno; y a seguir generando experiencias que vislumbren una sociedad más justa e igualitaria.

Queremos seguir construyendo, en nuestra Iglesia y en el mundo, la comunidad de iguales que Jesús creó; y, como aquellas mujeres discípulas que anunciaron su resurrección, seguir comunicando la esperanza en nuestros ambientes, promover la justicia social, los derechos humanos y la igualdad de género. Porque no hay esperanza sin lucha, la JOC y la HOAC seguiremos trabajando “hasta que la igualdad se haga costumbre”.

Todas las vidas valen lo mismo

“Lo que está en juego es el rostro que queremos darnos como sociedad y el valor de cada vida” Papa Francisco.

La mayoría de las personas que en estos días han accedido a Melilla, arriesgando sus vidas hasta saltar las vallas de la frontera sur, vienen de países en conflicto como Sudán -donde la ONU solicita una investigación por la muerte de civiles tras la represión de las manifestaciones contra el golpe de estado sufrido el pasado mes de octubre- y de otros países en guerra: Camerún, Etiopía, Mozambique, Sahara Occidental, República Centro Africana, etc.

Son personas desprotegidas, que huyen de las guerras, la miseria y la violencia que sufren en sus países, buscando el respeto a los derechos humanos en nuestras sociedades democráticas. No olvidemos que la calidad de la democracia y del Estado de Derecho de un país se mide por la protección y el trato que se da a las personas vulnerables, entre ellas a quienes nos necesitan para sobrevivir. El Papa Francisco nos recuerda que lo que está en juego es nuestra propia humanidad, nuestro progreso como sociedad depende de la capacidad de dejarse conmover, sin ceder “a la lógica del mundo, que justifica el abusar de los demás para lograr nuestro beneficio personal o el de: ¡primero yo y luego los demás!”

Ante esta situación, desde la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Málaga, pedimos al Gobierno de España que desempeñe el papel humanitario que corresponde a nuestra sociedad, dando acogida a todas las personas refugiadas que lo necesitan en Europa, tanto en el norte como en la Frontera Sur. Todas las vidas valen lo mismo cuando están en peligro. Por ello, consideramos que las devoluciones en caliente que se planean para la vida de algunos son contrarias a los derechos y acuerdos reconocidos a cualquier persona en los tratados internacionales. De igual forma, pedimos la retirada de las «concertinas» en las vallas de Ceuta y Melilla, por razones de estricta humanidad y respeto a los derechos humanos.

Málaga, 4 de marzo de 2022

Comisión Diocesana HOAC-Málaga

Aportando esperanza junto a todas las mujeres

Desde la plataforma Iglesia por el Trabajo Decente de Málaga, venimos constatando de manera clara que el desempleo, el trabajo precario, la desigualdad en el acceso a un trabajo decente y la limitación al ejercicio de los derechos humanos que todo esto supone, son un atentado a la dignidad humana. Ante ello, este 8 de marzo queremos unirnos a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, como gesto y nueva oportunidad para acercarnos a la situación de desigualdad que viven miles de mujeres, especialmente en su relación con el trabajo y con el desempleo.

Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el 85% del personal que trabaja en las residencias de personas mayores y de personas en situación de dependencia, son mujeres. Estos espacios de trabajo han sido donde la actual emergencia sanitaria ha mostrado sus peores cifras de fallecimientos y de contagios entre trabajadoras. En paralelo, también la situación sanitaria está impulsando cambios en la organización laboral como el teletrabajo, limitándose al espacio del hogar e incorporando un erróneo discurso de conciliación. El teletrabajo tiene trampa para las mujeres: en casa, trabajando y asumiendo las cargas familiares.

De manera estructural, para las mujeres de Málaga la tasa de desempleo es siempre superior a la de los hombres. En el pasado mes de enero, el 60% de las personas desempleadas en la provincia son mujeres, mostrándose de nuevo como asignatura pendiente la igualdad real de oportunidades entre hombres y mujeres. Igual ocurre en la permanente brecha salarial que existe entre hombres y mujeres de forma general. En Málaga, según la Agencia Tributaria, dicha brecha se sitúa en torno al 28% de diferencia, lo que equivale a que ellas ingresan 3.929 € menos al año que sus compañeros trabajadores. En los últimos diez años las mujeres solo han visto recortar su brecha salarial en 723 euros.

Ante esta realidad y la que permanece invisible en el día a día de las desigualdades entre hombre y mujeres, como Plataforma Iglesia por Trabajo Decente queremos expresar nuestro compromiso a seguir trabajando para superar las diferencias vergonzosas que hoy siguen persistiendo. Y lo haremos denunciando cualquier tipo de discriminación contra las mujeres y promoviendo y aportando «criterios y modalidades nuevas a fin de que las mujeres se sientan no huéspedes, sino plenamente protagonistas de los diversos ámbitos de la vida social y de la Iglesia» (Audiencia a participantes de la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo de la Cultura. 7 de febrero de 2015). Al mismo tiempo, convocamos a toda la sociedad, a las organizaciones e instituciones y a la propia iglesia, que posibilitemos y hagamos viable la igualdad, mediante el reconocimiento efectivo del papel de la mujer y su protagonismo decidido tanto en la sociedad como en la iglesia.

Sigamos aportando esperanza junto a todas las mujeres.