Muere un trabajador al quedar atrapado bajo una carretilla elevadora en Málaga

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Un trabajador de 42 años ha fallecido este lunes tras quedar atrapado bajo una carretilla elevadora en Málaga capital, según ha informado Emergencias 112 Andalucía, servicio adscrito a la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta.

El accidente laboral se ha producido mientras la víctima trabajaba en una empresa ubicada en la calle Leo Delibes, cuando un testigo ha alertado al centro de coordinación del suceso y que el operario no reaccionaba en el polígono Valdicio, próximo a la carretera de Cádiz y la MA-20.

Hasta el lugar se han desplazado los servicios sanitarios de la Junta, junto con efectivos de Policía Local, Bomberos para liberar al obrero atrapado bajo la máquina y Cuerpo Nacional de Policía, quien ha confirmado su fallecimiento.

El 112 ha alertado, asimismo, a la Inspección de Trabajo y al Centro de Prevención de Riesgos Laborales, según han precisado desde dicho servicio de emergencias en un comunicado.

La cifra de muertes en el trabajo repunta en Málaga pese a la bajada de accidentes

https://www.laopiniondemalaga.es/malaga-provincia/2021/06/15/cifra-muertes-trabajo-repunta-malaga-53074511.html

La siniestralidad laboral en Málaga se mantiene de momento contenida en este 2021 pese a que muchos trabajadores que estaban en ERTE han vuelto ya a reincorporarse a sus empleos. El número de accidentes con baja en el trabajo hasta el mes de abril superó los 5.200 en la provincia, con un descenso del 3% en relación al primer cuatrimestre de 2020, aunque con la pésima noticia de que el número de siniestros mortales sí subió un 33% (de 6 a 8). Del total de accidentes contabilizados en los cuatro primeros meses de este año, más de 4.500 ocurrieron durante la jornada laboral y 761 fueron in itinere, es decir, en el desplazamiento al lugar de trabajo.

Las ‘kellys’: el trabajo duele más tras la pandemia

https://www.rtve.es/noticias/20210527/kellys-trabajo-duele-mas-tras-pandemia/2094860.shtml

Hace apenas tres años, la movilización de las camareras de piso de los hoteles despertó una enorme ola de solidaridad en España. Los políticos se hacían fotos con ellas y les devolvían a cambio promesas de mejoras. El entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, llegó a recibirlas en la Moncloa. Pero tres años son mucho tiempo si entre medias sucede una pandemia: la COVID-19, que ha paralizado al sector turístico, también ha ensordecido las reivindicaciones del gremio. Las ‘kellys’, las-que-limpian las habitaciones, se debaten ahora entre el miedo a los dolores propios su oficio y la necesidad de retomarlo cuanto antes. «A mí me llaman mañana y el dolor que tengo me da igual. Me tomaré las pastillas que haga falta. Me tengo que poner a trabajar», dice Luz, camarera de piso desde hace una década en la malagueña Costa del Sol.
Las cifras son elocuentes. En temporada alta, en España trabajan unas cien mil camareras de piso. En abril, el 90% estaban en el paro o en ERTE, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo. Muchas se han ido reincorporando desde entonces, a medida que los hoteles han reabierto sus puertas, pero Comisiones Obreras calcula que unas 40.000 siguen esperando que suene el teléfono. Luz lleva sin trabajar, sin empujar el carro, desde el año pasado, aunque las secuelas no la han abandonado. «Llevo tres meses con una bursitis en el hombro izquierdo. Me he cortado el pelo porque no me lo puedo recoger», explica.
“»Todas padecemos de fascitis plantar, de artrosis, de lumbalgia. Cuando empecé en esto, no sabía que las pestañas dolían»“
El trabajo de las ‘kellys’ es el pilar en el que se sustenta el sector turístico: una habitación limpia y, ahora también, desinfectada. Una tarea repetitiva y exigente —levantar camas, cargar toallas, limpiar cristales— que se hace a toda velocidad, sin respiro, para que el complejo mecanismo del hotel funcione puntual. Para que las habitaciones estén listas a la hora. «Piernas, brazos, pies. Todas padecemos de fascitis plantar, de artrosis, de lumbalgia. Cuando empecé en esto, no sabía que las pestañas dolían», relata Inma, que acaba de volver a la faena que ejerce de forma subcontratada desde hace once años.
Ana, medio siglo en el mismo hotel malagueño, tiene un parte de lesiones aún más extenso: «Tengo los manguitos rotadores afectados, con infiltraciones; lumbalgia; bursitis en las caderas; en las manos, el túnel carpiano infiltrado; y los pies, deformados y con hongos, de las aguas sucias, de meterme en los platos de ducha con el agua caliente». En sus años de oficio, Ana ha ordenado y limpiado más de 200.000 habitaciones y ha hecho medio millón de camas. Mientras, veía a la Costa del Sol crecer hasta convertirse en un polo turístico mundial a la vez que carga de trabajo se iba haciendo más pesada. «Nos fueron metiendo más habitaciones. Todo son espejos, cristales, mamparas de baño que parecen puertas. Y eso se hace en el mismo tiempo que teníamos antes». A sus 62 años, Ana quiere jubilarse cuanto antes —»ya no sirvo para nada»— pero si lo hace ahora, perdería una cuarta parte de su pensión. La pandemia ha hecho su carro aún más pesado. «Le temo a entrar a trabajar, es un estrés constante. Aparte de la limpieza, cuando terminas, tienes que volver a entrar para desinfectar todo el hotel». «Ponte y quítate guantes cada vez que entras en una habitación, separa la ropa en bolsas…La carga laboral es tremenda», coincide Inma. 
Las movilizaciones mejoraron sus condiciones, pero queda mucho por hacer
La gran movilización de las ‘kellys’ no fue en vano. En 2018, la Seguridad Social instruyó a las mutuas para que reconocieran como enfermedades profesionales tres patologías propias del gremio: síndrome del tunel carpiano (entumecimiento de manos y dedos); bursitis (inflamación de articulaciones) y epicondilitis (sobrecarga de los tendones del codo). Pero Trini sufre todas esas y algunas más y denuncia que las mutuas suelen ignorar esa instrucción y forzar a las afectadas a entablar un proceso judicial que no siempre pueden permitirse.
A sus 58 años, Trini está retirada por incapacidad permanente, pero con la prestación mínima, la correspondiente a enfermedades comunes. «Esto es todo mío, de nacimiento, no tiene que ver con que haya estado 30 años en un hotel», ironiza.
La revuelta de 2018 también propició que se enmendaran muchos convenios provinciales —dos de cada tres, según CCOO— para paliar otro problema: la precariedad de las camareras de empresas subcontratadas. En Málaga, el convenio obliga a pagarles lo mismo que a las de plantilla del hotel: hasta 1.566 euros brutos al mes en catorce pagas. «Una nómina interesante en un colectivo cuyo nivel de formación no es de los más altos de una empresa hotelera», subraya José Carlos Escribano, vicepresidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCO).
Pero Trini, subcontratada, sostiene que hay truco. «Hay rendijas por las que los empresarios se escurren. Las empresas multiservicios (externas) no te contratan a jornada completa, sino por cuatro o seis horas. De forma que te pagan menos, pero la carga laboral es la misma que si fuera completa», dice. «El convenio dice que tienen que cobrar lo mismo y si no se cumple, hay que denunciarlo», replica Escribano, «En todo caso, (lo que dicen las ‘kellys’) no es una práctica habitual». «El 95 por ciento de las multiservicios lo hacen así», insiste Inma.
“»Las externas no te contratan a jornada completa. Así, te pagan menos, pero la carga laboral es la misma»“
Difícil contrastar quién tiene razón porque la práctica denunciada por Inma es un fraude ley, parte de esa dimensión oscura, informal, del mercado laboral español, sobre el que no hay datos oficiales. Como esta otra opinión que Inma arroja convencida: «La inspección laboral no funciona».
La distinta percepción entre patronal y trabajadoras se traduce en un pulso muy concreto, uno que se tiene que dirimir entre Gobierno, sindicatos y CEOE en el marco de la reforma laboral: ¿hay que prohibir las subcontrataciones en casos como este, cuando afectan a actividades esenciales de una empresa? Las asociaciones de ‘kellys’, como Unión Kellys Málaga —de la que forman parte todas las entrevistadas en este reportaje—, dicen sí. Los hoteleros dicen no. «El mercado es cada vez más flexible, te obliga (a hacer movimientos de personal) con poco tiempo de reacción», argumenta Escribano.
La otra gran demanda de las uniones de ‘kellys’ tampoco suscita consenso: reducir la carga laboral. «No tengo la sensación de que estén al límite. Habría que preguntarle camareros, cocineros, con recepcionistas, todos tendrán sus propias quejas», dice Escribano. «El empresario no se entera de lo que pasa en las habitaciones», replica Ana. Con todo, camareras y hoteleros de la Costa del Sol sí tienen una petición común para la administración: un plan de prejubilaciones que permita retirar a las trabajadoras de mayor edad sin merma de su pensión. «Como el de los mineros», dice Ana, que desea y teme a la vez la llegada de los turistas tras la pandemia. «La cosa va a ir a peor», augura Trini.

Trabajadores cristianos se solidarizan con la plantilla de Cotronic Málaga

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Nota de prensa de la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) de Málaga ante la situación de los trabajadores de Cotronic.

Trabajadores cristianos de Málaga apoyan las movilizaciones de los trabajadores de Cotronic, perteneciente al grupo empresarial ACS, para impedir la continua degradación de las condiciones laborales.

El presidente de la HOAC de Málaga, Paco Guzmán, ha acudido a la concentración que los trabajadores vienen realizando desde el pasado 7 de mayo, a las puertas de la empresa, para expresarles su solidaridad y mostrar su apoyo a una reivindicaciones que considera “justas”.

Cotronic, que trabaja principalmente para Telefónica, aunque también para Iberdrola y Endesa, fue adquirida por Cobra, filial de ACS en el verano de 2019. Desde entonces, según el Comité de Empresa, la dirección ha maniobrado para cambiar las condiciones de trabajo e incluso para destituir a la representación sindical.

La última decisión empresarial que ha indignado a la plantilla ha sido el traslado forzoso de cinco empleados, bajo la amenaza de despido. Es el anticipo de un plan para enviar al 70% de los trabajadores lejos de la provincia o, si no aceptan, al paro. Muchos de ellos rozan la cincuentena y tiene familia a su cargo.

La HOAC de Málaga ha expresado su solidaridad con la plantilla y se ha sumado a las protestas, ante la degradación constante de las condiciones de trabajo. “Con la situación actual, mandar a las personas trabajadoras y a sus familias a otra provincia, nos parece una barbaridad. Algunos llevan trabajando en la empresa 20 o 25 años, tienen su vida aquí”, ha expresado Paco Guzmán.

 “Nos parecía importante estar con estos trabajadores que luchan por defender la dignidad del trabajo, que se está mercantilizando aún más, a través del modelo de subcontratas. Las empresas buscan rentabilizar al máximo sus inversiones, solo piensan en el beneficio económico, olvidándose de la persona, de sus familias y del entorno en que desarrollan su actividad”, opina Guzmán.

Varios integrantes de este movimiento de Acción Católica especializado en el mundo obrero y del trabajo han estado presentes en las concentraciones, como muestra de cercanía a esta lucha concreta y disposición a acompañar y difundir sus reclamaciones. Su presidente diocesano ha ofrecido a acompañar a los trabajadores, difundir las razones del conflicto y, en la medida de sus posibilidades, trasladar la preocupación por el futuro de los empleos en juego a los ámbitos eclesiales y sociales en los que está presente.

En 2019 ya fueron despedidos 12 trabajadores en lo que los representantes sindicales consideran que fue un ERE encubierto, denunciado ante la justicia. En la actualidad quedan 104 personas trabajadoras, entre el centro de Málaga y de Marbella. Cotronic se enfrenta, además, a una veintena de juicios por modificaciones injustificadas de las condiciones de trabajo y otras infracciones de la legislación laboral.

Desalojan a más de 30 ocupantes sin alternativa habitacional del centro de acogida de la Plaza de Toros de Melilla

https://www.publico.es/sociedad/plaza-toros-melilla-desalojan-30-ocupantes-alternativa-habitacional-centro-acogida-plaza-toros-melilla.html

La Plaza de Toros de Melilla ha dejado a las 00.00 horas de este martes 11 de mayo de ser un centro de acogida temporal para aquellos migrantes que se que habían quedado atrapados tras el cierre de la frontera en la ciudad y más de 30 personas han sido desalojadas sin alternativa habitacional, según informa la Cadena Ser. El futuro de estas personas ahora es incierto, puesto que no tienen una solución de alojamiento y tampoco se pueden ejecutar órdenes de expulsión ya que la frontera sigue cerrada.

Según fuentes del centro, el Gobierno de la Ciudad (PSOE, Cs y CPM) ha rescindido los contratos con las empresas de vigilancia por un lado y de limpieza, mantenimiento y cocina por otro, porque estaban sujetos al real decreto del estado de alarma del 13 de marzo de 2020 y sus posteriores prorrogas.

Desde las 00.00 horas del 9 de mayo, a ambas empresas se les ha dado 48 horas para recoger sus pertenencias y mientras tanto prestar sus servicios durante esos dos días. Sin embargo, a partir de las 00.00 horas del martes 11 de mayo han dejado de realizar sus cometidos diarios, entre ellos el servicio de comidas.

Este centro ha llegado a acoger hasta 500 personas al inicio de la emergencia sanitaria pero con las posteriores salidas, ha ido reduciendo su cifra de ocupantes hasta unos 165 en la actualidad. En concreto, en las últimas semanas se hospedaban unos 150 hombres y 15 mujeres, la mayoría de países del Magreb (Marruecos, Argelia y Túnez), entre ellos varios menores ex tutelados que tuvieron que abandonar sus centros al cumplir los 18 años de edad.

Amenazas en Cotronic

https://kaosenlared.net/amenazas-en-cotronic-malaga-o-destruimos-este-comite-o-trasladaremos-el-70-de-la-plantilla-a-otras-provincias/

Amenazas en Cotronic Málaga: «O destruimos este comité o trasladaremos el 70% de la plantilla a otras provincias»
El viernes 30 de abril, el director nacional de producción reunió a la plantilla de COTRONIC Málaga para comunicarles que, o firmaban un documento para revocar al actual comité o trasladaban al 70 % de la plantilla a otras provincias.
Por Teleafonica Publicado el 4 May, 2021
La Dirección de COTRONIC ignora todas las leyes, saltándose cualquier precepto legal, cualquier sentencia, cualquier convenio y quiere hacer valer sus propias normas, sus propios “acuerdos” que vulneran convenios y cualquier artimaña para salirse con las suya. Ahora se ha centrado en machacar y destruir al comité de empresa actual de Málaga, ya que no le hace el juego. La empresa está usando prácticas antisindicales y persecuciones muy graves.

El viernes 30 de abril, el director nacional de producción reunió a la plantilla de COTRONIC Málaga para comunicarles que, o firmaban un documento para revocar al actual comité o trasladaban al 70 % de la plantilla a otras provincias, reconociendo en público que era un chantaje en toda regla «DESTRUIMOS A ESTE COMITÉ O EL 70% DE LA PLANTILLA LA TRASLADAREMOS A OTRAS PROVINCIAS», textualmente y como suena.

El comité de empresa está sufriendo desde hace ya tiempo desprecios, acosos, vulneración e incluso amenazas por parte de la empresa. Entendemos que la empresa quiere un comité a medida, un comité sumiso que firme despidos, que acepte acuerdos bajo convenio, etc… y si eres un comité que lucha por los trabajadores, estás de más. Tanto es así, que incluso el trabajo que recibimos diariamente es el menos valioso usando esta táctica para malvender a los trabajadores y hacer comentarios tales como: “llevas menos producción que los del comité, que ya es decir», «ellos son cascarilla «. Lógicamente este comité ha denunciado todos estos atropellos intolerables.

Debemos tener claro que la falta de respeto al comité y el acoso que sufre no son más que el reflejo y la antesala del mismo trato hacia la plantilla. Pronto todo esto se traducirá en retrocesos en materia de condiciones de trabajo y salarios, si no frenamos todos juntos estas agresiones. Debemos plantear medidas de lucha para defendernos, o lo pagaremos muy caro

Fallece un trabajador golpeado por unas bombonas en una nave del polígono Guadalhorce

Un trabajador ha fallecido en la mañana de este jueves tras precipitarse y ser golpeado por unas bombonas en una chatarrería del polígono Guadalhorce de Málaga capital.

Los hechos sucedieron sobre las 11:15, según ha informado el servicio Emergencias 112 Andalucía, que ha recibido el aviso de un testigo que informaba de un hombre herido en una nave de la calle Hemingway.

Desde el Teléfono Único de Emergencias se ha activado, de inmediato, al Cuerpo Nacional de Policía y a la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES), que ha enviado al lugar un equipo de originado emergencias sanitarias 061.

Fuentes policiales han confirmado que se ha tratado de un accidente laboral ocurrido cuando el trabajador estaba manipulando unas bombonas de oxígeno colocadas en una estantería y ha sufrido una caída por razones que se investigan, siendo golpeado por las bombonas. Del suceso se ha informado a la Inspección de Trabajo y al Centro de Prevención de Riesgos Laborales.

https://www.malagahoy.es/malaga/Fallece-trabajador-bombonas-nave-poligono-Guadalhorce_0_1569444412.html