Inicio
Pastoral Obrera
Por un trabajo que sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer
Jornada mundial por el trabajo decente

04/10/2011. Fuente: HOAC. Noticia leída 278 veces.

"Pero ¿qué significa la palabra «decente» aplicada al trabajo? Significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer." (Caritas in veritate, 36)

POR UN TRABAJO QUE SEA EXPRESIÓN DE LA DIGNIDAD ESENCIAL DE TODO HOMBRE O MUJER

El 7 de octubre el movimiento sindical internacional (CSI) organizará una Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Esta fecha constituye una oportunidad sin precedentes para que todos los trabajadores del mundo reivindiquemos un trabajo decente para todos.

El trabajo decente, en cuanto concepto y programa, fue introducido y promovido inicialmente por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 1999. Su director general, el chileno Juan Somalia lo propone como expresión de las condiciones que permiten a todas las personas vivir con dignidad.

El 1º de mayo de 2000, Juan Pablo II, con ocasión del Jubileo de los Trabajadores, lanzó un llamamiento para «una coalición mundial a favor del trabajo decente», alentando la estrategia de la Organización Internacional del Trabajo. Más tarde, noviembre de 2008, esta idea tomó forma en el congreso fundacional de la Confederación Sindical Internacional (CSI), resultado de la unión entre las antiguas centrales sindicales CMT, de origen cristiano, y CIOSL, de origen socialdemócrata.

"Pero ¿qué significa la palabra «decente» aplicada al trabajo? Significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación.”[1]

“Al considerar los problemas del desarrollo, se ha de resaltar la relación entre pobreza y desocupación. Los pobres son en muchos casos el resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano, bien porque se limitan sus posibilidades (desocupación, subocupación), bien porque se devalúan «los derechos que fluyen del mismo, especialmente el derecho al justo salario, a la seguridad de la persona del trabajador y de su familia»"[2].

Los cristianos volvemos a tener con estas jornadas una oportunidad para testimoniar a Jesucristo en esta realidad sufriente y vivirla como acción de gracias.


[1] "Caritas in veritate" 36. Carta Encíclica, Benedicto XVI
[2] Juan Pablo II, Carta encíclica. Laborem exercens, 8

© 2019 HOAC de Málaga