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XII Asamblea General de la HOAC
¬ęPara evangelizar el mundo obrero y del trabajo, humanicemos la cultura¬Ľ

28/06/2009. Fuente: HOAC. Noticia leída 981 veces.

Un momento especial en la vida de la HOAC es la Asamblea General, que se realiza cada seis a√Īos. Una fe que no se convierte en cultura es una fe no acogida en plenitud, no pensada en su totalidad, no vivida con fidelidad.

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) ha celebrado en Madrid, del 13 al 16 de agosto de 2009, su

XII Asamblea General,
bajo el lema:

«PARA EVANGELIZAR EL MUNDO OBRERO Y DEL TRABAJO, HUMANICEMOS LA CULTURA».

Los hombres y mujeres que formamos la HOAC nos hemos planteado en esta Asamblea cómo configurar, desde nuestra identidad como movimiento de Acción Católica y nuestra misión evangelizadora en el mundo obrero y del trabajo, una manera de sentir, pensar y actuar y ofrecerla como propuesta que transforme la cultura que genera el sistema de producción y consumo.
 

En continuidad con las dos Asambleas anteriores, donde la HOAC nos planteamos el Compromiso Evangelizador de los militantes y el Quehacer Apostólico Comunitario respectivamente, en esta XII Asamblea General reflexionamos en la respuesta que hemos de dar a los retos que nos plantea la actual situación de empobrecimiento y deshumanización que vive el mundo obrero y del trabajo para su evangelización.

En la XII Asamblea hemos participado desde la di√≥cesis de M√°laga, 27 militantes, 1 invitado y 10 ni√Īos, pero son muchos m√°s los que nos hab√©is acompa√Īado y la hab√©is vivido con nosotros.

Es un momento de gracia, de gozoso encuentro, de convivencia, de compartir y vivir la fe, de reflexi√≥n y de concreci√≥n de las L√≠neas de Acci√≥n para las pr√≥ximos a√Īos.

Gracias por vuestra cercanía y apoyo.

 

Díptico Asamblea (pdf, 340 kb)

Dossier Prensa Asamblea (pdf, 1.36 Mb)

Comunicado XII Asamblea de la HOAC

 

 P√°gina Web de la Asamblea General

Web de la Asamblea General de la HOAC

 

 

Y algunos recuerdos para compartir...

 

 

COMUNICADO DE LA XII ASAMBLEA GENERAL DE LA HOAC

 

Bajo el lema ¬ęPara evangelizar el mundo obrero y del trabajo, humanicemos la cultura¬Ľ, nos hemos reunido m√°s de 800 militantes para orar, reflexionar, dialogar y tomar decisiones sobre nuestra tarea y misi√≥n en los pr√≥ximos a√Īos, teniendo en cuenta la situaci√≥n actual del mundo obrero y del trabajo, de nuestra sociedad y de nuestra Iglesia.

Nos acompa√Īaron los Obispos D. Atilano Rodr√≠guez, Consiliario de la Acci√≥n Cat√≥lica Espa√Īola, D. Antonio Algora, Responsable de la Pastoral Obrera Espa√Īola, D. Antonio Cerro, de Coria C√°ceres y D. El√≠as Yanes, Arzobispo em√©rito de Zaragoza; representantes de los Movimientos de Acci√≥n Cat√≥lica Espa√Īola y de otros Movimientos laicales; representantes del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) y Movimientos de Europa y de Latino-Am√©rica.

En nuestro proceso de oraci√≥n, reflexi√≥n y di√°logo hemos tenidos presentes a nuestros compa√Īeros, hombres y mujeres, que siguen padeciendo la injusticia, agravada por la actual crisis, de un mercado de trabajo convertido en una selva: a los parados, a los sin techo y excluidos; a los j√≥venes sin esperanza; a los pensionistas y jubilados que viven con un salario de miseria; a las mujeres marginadas en el mundo del trabajo por su g√©nero y en muchos casos obligadas a renunciar a la maternidad o incluso a abortar, si desean que les renueven su contrato; tambi√©n a las mujeres asesinadas, v√≠ctimas de la violencia machista, al ser consideradas como seres humanos de segunda categor√≠a; a los precarios; a los que el sistema laboral les impide compartir trabajo y familia, trabajo y compromiso social, trabajo y formaci√≥n, trabajo y descanso, trabajo y vida¬Ö Tenemos presentes a nuestros hermanos v√≠ctimas de los accidentes laborales, esa lacra que no se quiere erradicar, y a sus familiares. Recordamos a nuestros hermanos inmigrantes, a los que se han quedado sepultados en el mar y a los que comparten nuestros barrios y nuestras calles, muchos de ellos sin papeles, por lo que se les niegan sus derechos m√°s b√°sicos como personas; somos conscientes de que alg√ļn d√≠a se nos juzgar√° por la situaci√≥n de hambre y miseria que padecen muchos pa√≠ses y que est√° en el origen de este √©xodo humano.

La situación actual nos exige enfrentarnos al empobrecimiento que provoca el actual sistema de producción y consumo y a la deshumanización que genera la cultura dominante, que nos aleja de los empobrecidos y nos oculta la verdadera dimensión de la justicia.

Hemos compartido que el reto est√° en que la Iglesia, y la HOAC como Iglesia en el mundo obrero, seamos capaces de construir en nosotros y proponer, con humildad y firmeza, un proyecto de realizaci√≥n humana que responda al hombre y mujer de hoy, y que seamos capaces de acompa√Īarlo en su construcci√≥n y desarrollo. Este proyecto de realizaci√≥n humana es Jesucristo, que se nos ha manifestado como ¬ęel camino, la verdad, y la vida¬Ľ (Jn. 14, 6) de toda persona humana.

Nuestra experiencia de m√°s de sesenta a√Īos como Iglesia al servicio de la evangelizaci√≥n del mundo obrero nos ense√Īa que nuestro punto de partida debe ser la m√≠stica hoacista, como experiencia de Jesucristo en nuestra existencia obrera, porque la manera de pensar, sentir y actuar que genera en nosotros nos hace afrontar el empobrecimiento y la deshumanizaci√≥n.

Para vivir y desarrollar esta experiencia de Jesucristo en nuestra existencia obrera y hacer que se convierta en una manera de ser y hacer al servicio de la humanización y la comunión, hemos acordado tres grandes formas de vida y acción:

  a) El cultivo de nuestra espiritualidad y nuestra formaci√≥n, para dejar que Jesucristo siga configurando nuestras vidas y superar las conductas y apetencias con que la cultura consumista, hedonista e individualista intenta permanentemente ganarnos el coraz√≥n alej√°ndonos de los pobres.

  b) El cultivo de nuestra vida comunitaria. El proyecto de humanizaci√≥n desde Jesucristo nos demanda la necesidad de crear comunidades que lo desarrollen y acompa√Īen a los militantes en su proyecto de vida. S√≥lo de este modo podremos realizar una verdadera encarnaci√≥n en el mundo obrero empobrecido y convertirnos en referencia y testimonio de vida alternativa.

  c) El desarrollo de un quehacer que sea apost√≥lico y comunitario. La vida que Jesucristo nos ofrece la podremos construir y vivir respondiendo desde la gratuidad al amor que √Čl ha derramado en nosotros. Daremos esta repuesta poniendo el sufrimiento de los m√°s pobres y d√©biles del mundo obrero en el centro de nuestra existencia. Seguiremos impulsando la acci√≥n de las organizaciones sindicales y sociales en favor de los colectivos obreros m√°s precarios.

Damos gracias por el trabajo solidario y humanizador que muchas personas, grupos y organizaciones, creyentes y no creyentes, tanto en el ámbito local como en el global, siguen realizando en los más diversos campos y en las más diversas situaciones. Ello nos mueve a pensar que la esperanza sigue naciendo y floreciendo en el corazón humano. Nos alegramos también de la actuación que la Iglesia tenemos en este campo y damos gracias a Dios por ello. Todos somos necesarios en esta tarea, también el Movimiento Junior de AC, con el cuál nos solidarizamos en estos momentos. Como un gesto más, junto a todos éstos, y siendo conscientes de que no debemos dar como caridad lo que corresponde como justicia, hemos realizado una colecta económica cuyo importe pondremos a disposición de las organizaciones que trabajan con las víctimas de la crisis que padecemos.

Nos comprometemos a impulsar el trabajo de las organizaciones políticas, sindicales y ciudadanas y de todas las personas de buena voluntad en la construcción de formas de vida y de acción que pongan en el centro de su existencia y quehacer el amor y la justicia que los empobrecidos de todo el mundo reclaman y necesitan para construir su proyecto de humanización.

Continuaremos también animando la corresponsabilidad del laicado en la vida de la Iglesia, la Pastoral Obrera de toda la Iglesia y su opción evangélica por los empobrecidos.

Madrid, 16 de agosto de 2009

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