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Siniestralidad Laboral
Los medios y la formación, claves en la lucha contra la siniestralidad

12/01/2009. Fuente: La Opinión de Málaga. Noticia leída 580 veces.

La Fiscalía pide a los actores laborales que "se tomen en serio la seguridad", mientras que CCOO exige a los empresarios que formen a sus empleados.

¿Cuál es la combinación que garantiza una fórmula para acabar con la siniestralidad laboral? Nadie lo sabe aunque todos lo intuyen. La crisis económica ha provocado que disminuyan los accidentes en los centros de trabajo, pero, al mismo tiempo, tanto la Fiscalía encargada de reprimir estos delitos como los sindicatos, garantes de los derechos de los empleados, han detectado una cierta relajación en torno a este fenómeno.
La falta de medios materiales y humanos y la ausencia de formación de los trabajadores son las dos causas básicas de la accidentalidad en el entorno laboral que señalan los expertos. La represión penal no ha demostrado ser tan eficaz como se pensaba, a pesar del buen trabajo desempeñado por la Fiscalía. Que un empresario vaya a la cárcel no se concreta en una espectacular bajada del índice de siniestros.
"La falta de formación del trabajador, que es obligación del empresario; y la falta de implicación de los mandos intermedios de las empresas en la seguridad, son las causas básicas. Muchas veces prima la producción sobre la responsabilidad", reflexiona Alfonso Galisteo, secretario de la Federación de Construcción de CCOO-Málaga.
"Los medios son insuficientes, aun cuando los accidentes son fácilmente evitables. Hasta septiembre de 2008 murieron cinco personas en la provincia por caídas de altura en los tajos. Eso es impresentable hoy en día con los medios que tenemos", añade.

Advertencia. La fiscal de Siniestralidad Laboral de Málaga, Míriam Martínez, recuerda a los actores con algo que decir en este asunto que "deben tomarse en serio la seguridad para que nadie muera en el trabajo. Al igual ocurre con la formación, muchas veces los trabajadores no son conscientes de que la falta de conocimientos en este tema es peligroso".
La Fiscalía se reúne constantemente con la autoridad laboral y con los sindicatos para desarrollar actividades de formación y colaborar en diversas acciones de prevención, pero nada es suficiente cuando hay que luchar contra una lacra como ésta. Otro mal endémico es la ausencia de rigor estadístico. "Hasta septiembre de 2007 murieron en Málaga 14 trabajadores, mientras que ocho perecieron hasta el mismo mes de 2008. Esto supone una reducción del 40%. Sin embargo, yo he anotado que hasta ese mismo mes perdieron la vida 19 personas en la provincia. Esto ocurre porque la autoridad laboral une los accidentes mortales a la provincia en la que está domiciliada la empresa, aunque se trabaje en otro lugar", dice Galisteo.

Exigencias. El dirigente sindical pide más recursos a la Administración y le recuerda que debe aumentar el número de inspectores de Trabajo. "Ahora hay 21 y cinco técnicos laborales del centro de prevención. Son números insuficientes, porque no tienen capacidad para llegar a todos los lugares", dice.
La crisis económica sin duda ha incidido en una bajada de los siniestros: si hasta septiembre de 2007 se produjeron 24.393 accidentes, en los nueve primeros meses de 2008 tuvieron lugar 21.230, un 13% menos. "Estos datos -últimos de los que se dispone- son muy positivos, pero también se han dado porque hay menos personas trabajando", concluye Alfonso Galisteo.


Los juzgados de Instrucción de la provincia de Málaga investigan actualmente 58 casos de homicidio imprudente por muertes acaecidas en siniestros laborales. El pasado año las causas que se estudiaron por los jueces fueron 64, dado que se celebraron seis juicios orales por accidentes mortales en los centros de trabajo. Todos estos asuntos han sucedido en los últimos años.
La fiscal delegada de Siniestralidad Laboral, Míriam Martínez Pacheco, afirma que el ministerio público ha intervenido en 110 procesos penales por accidentes en el trabajo durante 2008, un aumento significativo en relación a los 87 del ejercicio 2007.
La Fiscalía recibe la comunicación de cualquier accidente laboral que se da en Málaga a través de la Delegación de Empleo de la Junta de Andalucía. Así, este órgano suele abrir diligencias de investigación -pesquisas realizadas por el propio ministerio público-, trámite paralelo a la apertura de diligencias previas en el juzgado de Instrucción del que se trate. "Las lesiones leves se suelen sobreseer o se archivan incluso al principio; las que continúan son las graves, muy graves y las mortales", explica la responsable de Siniestralidad Laboral en la Fiscalía provincial.
El ministerio público realiza su propia investigación en muchos casos y si observa indicios de delito interpone la correspondiente querella. "Las denuncias las ponemos por delitos de riesgo contra la seguridad de los trabajadores o lesiones", subraya Martínez, quien añade: "Estas querellas suelen sustentarse en que la Fiscalía ha detectado que no se han puesto las medidas de seguridad necesarias, lo que a su vez ha significado un cierto riesgo para los empleados de una empresa. Por cierto, todas estas denuncias están vinculadas al sector de la construcción (se han presentado nueve)".
El pasado ejercicio se celebraron 12 juicios orales, de los que siete acabaron en sentencias condenatorias, tres fueron absolutorias y dos están pendientes de resolución. "Las condenatorias suelen acabar con penas de prisión en casos de homicidios imprudentes y lesiones, aunque la mayor parte son de un año o año y medio de cárcel. Esto permite que si el acusado ha pagado la responsabilidad civil pueda suspenderse la condena", recalca Míriam Martínez. De momento, nadie ha entrado en prisión por las sentencias dictadas en los diferentes juzgados de lo Penal. "Hay que tener en cuenta que hablamos de delitos imprudentes, cuyo tratamiento es muy diferente al del ilícito que se comete con dolo", reflexiona la fiscal.
Como consecuencia de las diligencias de investigación abiertas y las querellas interpuestas, la fiscal ha podido realizar este ejercicio un total de 20 escritos de acusación, frente a los 12 que se efectuaron el pasado año.
Martínez recuerda que "los procedimientos por accidentes en el trabajo son largos, ya que es complicado saber quiénes son los responsables. En relación a los siniestros mortales se va rápido, lo que quiere decir que aún se tramitan mejor a pesar de que tarden más de un año en resolverse".
La crisis va a suponer una bajada en el número de accidentes, según Martínez, quien pide más celo en este tema a todos los implicados.

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