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Laboral
Delphi, un cierre con sabor a derrota
Valoración final

13/08/2007. Fuente: europasur.es. Noticia leída 488 veces.

Derrotados ellos. Ellas, además, impotentes. Así se sienten los trabajadores de Delphi y sus mujeres cuando quedan 24 horas para que la multinacional eche el cerrojo a las instalaciones de Puerto Real.

El regusto es muy amargo. Tanto que duele. A duras penas pueden creerse que sólo hayan pasado cinco meses desde que el drama en forma de paro llamó a la puerta de sus hogares. Han sido tan intensos que parece que haya transcurrido casi un año.

Un grupo de mujeres se ha avenido a hacer un balance para este diario en la misma puerta de la factoría, ésa que tantas veces han atravesado en los últimos meses para reconfortar a sus compañeros, darles fuerzas y clamar a voz en grito contra el cierre de Delphi. Por la reindustrialización de la Bahía de Cádiz. Ésa que ahora no les dejan cruzar. Y lo hacen con el traje de guerra: se han traído las célebres camisetas (primero amarillas y después naranjas) que han inmortalizado la protesta de Delphi en un sinfín de portadas de periódicos e informativos nacionales. Una camiseta que por delante luce el lema Por el empleo en la Bahía de Cádiz, y por detrás, Mujeres de Puerto Real.

No al cierre de Delphi. "Ya lo de detrás no vale", dice con resignación Elvira. Entre medias, muestran su respaldo a los nuevos compañeros en lucha, los trabajadores de la limpieza y comedores de la factoría, que el pasado jueves por la mañana cumplían su segunda jornada de acampada. Para ello, han resucitado una de sus viejas pancartas y la han reciclado. Ahora, encima, han pegado unas letras en las que demandan soluciones para estos otros afectados, a los que sienten "tan Delphi" como a sus esposos.

Retornamos a su historia. Elvira lleva la voz cantante. No oculta que se quedaron de piedra cuando vieron el acuerdo que se proponía para sus maridos, con cartas en inglés incluso sin traducir. Prácticas ante todo, decidieron consultar a abogados expertos (aquí aprovechan Antonia y Auxi para recriminar a los hombres que ellos no lo hicieran). Y por eso ahora están convencidas de que hablan con conocimiento de causa. Y con conocimiento de causa sostienen que es un mal acuerdo, que "tiene muchas lagunas", y en el que la Junta de Andalucía "sólo hace una declaración de buenas intenciones". "No se han atado todos los cabos", incide Elvira. Especialmente críticas se muestran con la cláusula que hace referencia a la cesión de los activos. Así, se indica que, una vez que termine el proceso de quiebra, Delphi se pondrá en contacto con la Junta para comunicarle que designe a quién debe ceder terrenos y activos. "Vamos, que la Junta no se plantea quedárselos ella", apunta Victoria a lo lejos. Y, lo sorprendente, recalcan, es que la Junta sólo tiene quince días de plazo para realizar la comunicación. En caso de silencio, los activos vuelven a Delphi.

"Yo pienso que tanto ocultismo, tantas prisas por cerrar este acuerdo, se deben a que hay mucha porquería que ocultar", se arranca Antonia. Se hace eco de la sabiduría popular y agrega: "Ya saldrá. Siempre sale a flote".

"Esto ha sido una derrota", dice con impotencia Elvira. Las demás asienten. Eso es lo que creen ellas. También sus maridos, aunque lo expresan con menos vehemencia. Ellos han vivido en sus carnes la tensión. Así que tenían ganas de cerrar capítulo, Pero ellas ven más allá. Y ya lo veían antes. Por eso les da rabia que se haya vendido el acuerdo a bombo y platillo.

"Cuando se han destruido más de 4.000 empleos, que lo califiquen de triunfo es bochornoso", enfatiza Antonia. Y Auxi recuerda que la delegada de la Consejería de Innovación les dijo que había empresas que se querían implantar en la zona, pero que "se frustró porque lo adelantó la prensa. Vamos, no se lo creen ni ellos".

"Los que han utilizado a la prensa son ellos, los políticos. Con esos titulares tan sensacionalistas la prensa ha hecho un flaco favor a la plantilla. Han dicho que íbamos a cobrar de 70.000 a 200.000 euros. Y hay gente que no va a pasar ni del millón de pesetas. Y ahora tenemos a la sociedad en contra. ¡Felicidades, millonarios!, nos dicen. Se creen que somos parados de primera", lamenta con amargura Elvira. Por eso dicen que van a montar en Delphi una oficina para que la plantilla se apunte al paro. "Lo hacen para que no se vea el alcance de la tragedia. Cuatro mil en la puerta de la oficina del paro de Puerto Real da muy mala imagen", dice Auxi.

"Esto ha sido una derrota -abunda Elvira-. Además, no ha habido opción. No dio tiempo a que se estudiara otra opción". "Además -tercia Antonia-, con amenazas de sí o sí, esto o nada. Tenía que haber habido un periodo de consulta. Los trabajadores se han visto abocados a firmar".

La impotencia que sienten se transforma en indignación cuando recuerdan que, por defender el pan de sus hogares, han sido muy criticadas. No sólo desde fuera, sino también desde dentro y desde el comité de empresa. "Hemos sido arremetidas porque no seguíamos el guión", dice Elvira. "Veíamos lo que iba a ocurrir", musita Auxi."No se enteran. No hemos luchado para eso. Sólo queríamos los empleos", se suma Lourdes. Así lo sienten, que han luchado mucho para no lograr cosechar ni tan siquiera una pequeña victoria. Sólo una derrota amarga que escuece. Pero ellas no van a parar. Piensan seguir en la brecha, aunque mañana ya se cierre Delphi, porque su objetivo era entonces, y lo sigue siendo ahora, la reindustrialización de la Bahía.

"Siempre hemos exigido eso, la reindustrialización. La Bahía se nos muere", lamenta Elvira, que sigue en una suerte de monólogo hilvanando las ideas que se le agolpan en la cabeza: "Muy digno, pero nos estamos quedando con camareras de piso y jardineros de campos de golf.¿Qué va a ser de mis hijos?.¿Qué futuro les espera?". Auxi sigue en sus trece. "Que no se pongan tantas medallitas, que no han conseguido nada". "Pienso que han confiado mucho -dice Antonia- y no hay nada seguro". Y es que tanto a ellas como a sus maridos les parece incomprensible que la negociación del cierre no haya ido en paralelo al pacto social. Además, en este último caso, aprovechan para reseñar que de momento sólo ha habido dos reuniones Junta-plantilla. Y la tercera, prevista para el jueves, fue suspendida por la Junta sin apenas explicaciones.

Mañana se cerrará un capítulo con la clausura de Delphi. Pero a renglón seguido se abrirá otro demasiado incierto aún. Por lo menos, les queda un consuelo: que ya toma cuerpo la posibilidad de que la empresa puntera del sector aeroespacial andaluz, Sacesa, aterrice en la Bahía, ocupando el sitio de Delphi, merced a la ampliación de capital que acaba de aprobar su consejo. Un nubarrón que se disipa en el encapotado cielo del empleo gaditano. Otra esperanza de la que echar mano.

Y hoy, lunes 13 de agosto, casi un mes del cierre, la prensa nos sorprende con esta noticia... ¿serán empleos dignos?

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