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Hermano Jon Sobrino s.j.
Art铆culo de Noticias Obreras

04/05/2007. Fuente: Noticias Obreras. Noticia leída 581 veces.

La Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe, despu茅s de analizar dos libros de Jon Sobrino, nos ha dicho que tiene 芦el deber de llamar la atenci贸n acerca de ciertas proposiciones que no est谩n en conformidad con la doctrina de la Iglesia.

Dichas proposiciones se refieren a: 1) los presupuestos metodol贸gicos..., 2) la divinidad de Jesucristo, 3) la encarnaci贸n del Hijo de Dios, 4) la relaci贸n entre Jesucristo y el Reino de Dios, 5) la autoconciencia de Jesucristo y 6) el valor salv铆fico de su muerte禄.

Siempre que se produce la amonestaci贸n de un hijo, brota la misericordia hacia 茅l entre los hermanos. Nosotros estamos agradecidos al Padre Sobrino por sus ense帽anzas y por su testimonio. Su vida entregada al servicio de los pobres y de la justicia que les pertenece, que se les debe y que nunca llega, ha sido para nosotros un testimonio. Su pensamiento, libros y cursillos nos han acercado a Jes煤s el Cristo, el Hijo de Dios, el Dios Verdadero.

Jam谩s se nos ha ocurrido pensar que sus ense帽anzas fueran contrarias a la Fe de la Iglesia, a la Fe Apost贸lica. De 茅l no hemos recibido el mensaje de Jes煤s como hombre hist贸rico, que tambi茅n lo es, sino que hemos saboreado el mensaje de Dios hecho carne, del Dios encarnado, del 煤nico Dios. El Jes煤s que el Padre Sobrino nos ha presentado nos ha revelado la imagen m谩s divina del hombre y la imagen m谩s humana de Dios. El Padre Sobrino, te贸logo y testigo encarnado en los pobres, nos ha ayudado a crecer en la fe de la Iglesia. Quiz谩s haya sido nuestra ignorancia la que nos ha impedido captar los errores que ahora se formulan, pero honradamente no podemos decir otra cosa.

Al mismo tiempo, tambi茅n constatamos que siempre que se produce la amonestaci贸n de un hijo, brota una cierta desaprobaci贸n hacia el padre que amonesta, en este caso hacia la Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe. Nosotros tambi茅n agradecemos este servicio que tenemos en la Iglesia. Gracias a 茅l hemos podido recibir 铆ntegro el dep贸sito de la Fe Apost贸lica, de la Fe de la Iglesia, despu茅s de dos mil a帽os, y nos consta el complejo proceso que se utiliza, y el rigor que le acompa帽a, para llegar a formular una Notificaci贸n como la que nos ocupa. Desde la conciencia m谩s profunda de ser Iglesia, de sentirnos Iglesia y de amar a la Iglesia, queremos aportar la sensaci贸n que nos dejan estos dos sentimientos encontrados: Los que hemos optado por situarnos en el lugar de los pobres, que son v铆ctimas de la injusticia, para realizar la misi贸n de la Iglesia, tenemos la sensaci贸n de que casi todas las amonestaciones van en la misma direcci贸n. La misma Congregaci贸n manifiesta, como si se hiciera eco de esta preocupaci贸n, que las advertencias sobre la teolog铆a de la liberaci贸n no se pueden interpretar 芦como un reproche hacia quienes desean ser fieles a la opci贸n preferencial por los pobres ni pueden en modo alguno servir de excusa a quienes se muestran indiferentes a los grav铆simos problemas de la miseria y de la injusticia禄 (1).

Pedimos a nuestros Obispos y a la Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe que piensen en esto que decimos, necesitamos que nos ayuden a discernir si es s贸lo una sensaci贸n o si verdaderamente tienen una preocupaci贸n especial por cuidar las posibles desviaciones que se producen en esta parcela de la Iglesia. Tampoco pasar铆a nada si as铆 fuera, es normal que aquellos que, para evangelizar, nos situamos en la frontera podamos acabar contaminados por ella y estemos necesitados de este servicio. Pero igualmente pueden necesitarlo otros que, guiados por su buena fe y sin que nadie les diga nada permanecen en flagrante contradicci贸n con el comportamiento, las actitudes y las pr谩cticas que Jes煤s vive de principio a fin de su existencia terrena.

Desde el mismo sentimiento queremos decirle al Padre Sobrino que ahora, con su testimonio, tiene la posibilidad de darnos una lecci贸n magistral de cristolog铆a, la lecci贸n del Mandamiento Nuevo. Con humildad y cari帽o te pedimos, Padre Sobrino, que tu respuesta sea crecer en vivir el Mandamiento Nuevo y hacerlo junto con toda la Iglesia.

La obediencia que brota de ese Amor, concretada en al fidelidad a la Iglesia y a los Pobres, es el mayor testimonio que puedes darnos de Jesucristo Dios y Hombre verdadero.

(1) Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe. Nota Explicativa a la Notificaci贸n sobre las obras del P. Jon Sobrino s.j.

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