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Celebración Día de la HOAC 2007
Tuvo lugar el 29 de abril, en la parroquia San Juan de Vélez-Málaga

02/05/2007. Fuente: Comisión Diocesana HOAC de Málaga. Noticia leída 665 veces.

Trabajo dignidad, ¿es posible?, es el lema que en la HOAC hemos elegido para celebrar este día en el marco de nuestro 60 Aniversario.

Desde sus comienzos y siempre, la HOAC se ha querido construir sobre un doble fundamento: Fidelidad a Jesucristo vivida en la Iglesia y fidelidad al mundo obrero vivida desde las condiciones objetivas por las que va pasando su vida y su lucha por la justicia. Esta es la clave para entenderlo todo en la HOAC; sin ella no se entiende nada. Esto ha supuesto a lo largo de nuestra historia diversos retos a los que seguimos intentando responder en las distintas circunstancias históricas desde nuestro ser AC para la Pastoral Obrera.

Por eso pensamos que nuestra tarea tiene sentido, porque el mundo obrero sigue existiendo, y en conflicto. Lo de menos quizás sea el pararnos a debatir el término en sí (ya lo hacen muchos), lo importante sin duda es seguir estando sensibles y comprometidos desde lo que somos con esta realidad que se va manifestando en torno al mundo del trabajo que tiene nombres y rostros concretos. Los compañeros y compañeras de Vitelcom son rostros concretos y hoy nos acompañan para compartir lo que están viviendo. Sus testimonios son una manifestación palpable de que algo profundo está fallando. Que a medida que esta sociedad se ha ido desarrollando y avanzando, el mundo del trabajo también lo ha hecho, ha sufrido profundos cambios pero con graves consecuencias sobre la vida de las personas, para sus familias y también del modelo de vida social.

Voy a leer un trocito de un artículo publicado en Mayo de 1980 (hace 27 años) en nuestra Revista Noticias Obreras. En él se hacía referencia a «LA FIESTA DE LA HOAC». Al verlo pensé que sería bonito leéroslo (no entero, ¡claro!). Creo que el hecho de que este texto pueda expresar el sentido de este día no supone ni que estemos en la misma página que entonces ni que no seamos conscientes de que la realidad haya cambiado (ha llovido mucho desde entonces) sino que el poder vernos reflejados de alguna manera en este artículo nos hace darnos cuenta que la HOAC sigue teniendo una misión clara, fruto de un encargo que en 1946 los obispos hicieron a Guillermo Rovirosa y cuya antorcha y la muchos militantes que han pasado por la HOAC, seguimos intentado mantener encendida nosotros con nuestra vida y nuestro quehacer: Ser una comunidad encarnada en el mundo obrero actual y desde ahí anunciar a Jesucristo y su Evangelio en el Trabajo.

«...Os invitamos a esta fiesta para compartir un día de descanso, de alegría y de ilusión. Somos una gran familia de militantes obreros cristianos. Nos conocemos todos e intentamos vivir como hermanos en clima de libertad, de alegría y cordialidad, y queremos que nuestros amigos y compañeros de trabajo y de organización, creyentes o no creyentes, se sientan entre nosotros como en su casa. A esta intención responde la invitación a nuestra fiesta.

Las fiestas familiares son siempre una ocasión para revivir el pasado de la familia recordando los avatares de sus miembros que todavía viven, o que ya han muerto, compartir las situaciones presentes y los proyectos de futuro.

Por eso, en nuestra fiesta familiar, los hoacistas queremos recordar y compartir con nuestros amigos la historia de la HOAC (la pasada y la presente, añado yo).

Los militantes de la HOAC nunca fueron espectadores en los conflictos y luchas obreras. Como todos sus compañeros de lucha, los militantes de la HOAC sufrieron la represión policial, el despido, el destierro, la cárcel...

Es cierto que los militantes de la HOAC no somos perfectos, ni como cristianos ni como militantes obreros. Tenemos que corregir muchas deficiencias y actitudes, muchos errores y defectos, personales y colectivos. Es cierto que la HOAC tiene mucho que aprender, que cambiar, que corregir y que mejorar. Pero también tiene cosas que conservar y transmitir...».

Por eso está aquí sentado Pepe Juárez. No es que quiera hablar de él como si fuera un homenaje (que sin duda lo merece,...) pero si por su trayectoria en la HOAC, y sobre todo por su forma de vivir su ser cristiano y su ser militante obrero, su testimonio de vida sin duda hará notar en muchos de nosotros el calor de esa antorcha que sigue encendida y darnos cuenta de que es posible experimentar otra forma de vivir, que tiene sentido luchar para que todas las personas se desarrollen plenamente como seres humanos, que sea el centro de todo (economía, política, cultura...), su dignidad sea respetada, y su trabajo sea un proceso creativo, que la humanice y le posibilite que se realice y se relacione con otros en libertad e igualdad. En resumen: Vivir comprometidos en la tarea de conseguir que sea reconocida la dignidad que tiene todo hombre y mujer por ser Hijo de Dios y poder experimentar la plenitud y libertad que configuró el estilo de vida de Jesucristo a quien seguimos.

Muchas gracias a todos los que habéis hecho posible organizar este día (a la gente de la HOAC de Vélez que se lo han currao). Muchas gracias a la Comunidad Parroquial de San Juan, en concreto a Juan Miguel, el párroco, que desde el primer momento nos ha acogido mostrando su disponibilidad y cercanía. Muchas gracias a los que han hecho el Power-Point.

Especialmente, muchas gracias a los compañeros de Vitelcom por acercaros a nosotros para compartir lo que estáis viviendo. Vuestro gesto nos compromete aún más a acompañaros en vuestra lucha; y a Pepe Juárez por su disponibilidad siempre.

Muchas gracias a los que estamos porque hemos venido y a los que no han venido pero que también están. Y sobre todo, como dice una canción que le gustaba mucho a nuestro amigo Antonio Rubio: «Gracias Padre por tantas cosas como nos has dado en la vida».

¡Qué paséis un fantástico día!

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