Inicio
Social
Francisco Ruiz: «En Los Asperones no quiero casas, aunque sean de oro»

15/04/2007. Fuente: Diario Málaga Hoy. Noticia leída 1234 veces.

Lleva 40 años como sacerdote en Málaga y siempre "en el filo de la navaja": con los trabajadores, en las primeras huelgas del campo, codo con codo con los toxicómanos y hoy, inmerso en la barriada marginal de Los Asperones. Licenciado en Sociología, Magisterio y Teología y con una trayectoria impecable, a Paco Ruiz no lo calla nadie. Cinco años después de lucha diaria en Los Asperones, anuncia que se tomará un descanso. Está desilusionado con todo.

-Cura obrero, cura revolucionario, el cura de los pobres... Hoy, cura en Los Asperones. Siempre ha estado en los sitios más difíciles ¿por qué se hizo sacerdote?

-Yo siempre he sido una persona muy religiosa, trabajadora, solidaria y austera. Éstas son mis claves y creo que va en mis genes. Las tres claves de mi vida han sido Jesús, la Iglesia y la gente. Y dentro de la gente, los que yo en cada época consideraba que eran los más necesitados. Desde mi humilde visión, he querido vivir dándome. Otra clave es mi religiosidad, aunque he tenido mis crisis siempre he mantenido la fe en Dios. Llevo celebradas, desde que me hicieron cura en 1968, 18.300 misas.

-Estuvo en la formación de los primeros movimientos obreros y sindicales, ¿cómo lo llevó siendo cura?

-Mi solidaridad siempre ha estado en el filo de la navaja, en el límite. En aquellos años me marcó la cercanía al movimiento de juventud. En España se estaban fraguando cosas, como la JOC (Juventud Obrera Cristiana). Recuerdo el Ave María de Huelin. De ahí salieron líderes obreros. Las reuniones de JOC las teníamos allí.

-¿Recuerda algún acontecimiento importante de aquella época?

-Recuerdo todos los jaleos que hubo en Citesa en los años 70 y mucho de aquello se fraguó en el Ave María. Ya había aparecido CCOO, que nace con una presencia cristiana significativa. En Málaga, Comisiones Obreras no existiría sin el aporte de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), a la que pertenecía Paco Guti (ex secretario provincial de CCOO y hoy Defensor del Ciudadano de Diputación).

-Usted entonces ha encarnado lo que se conoce como cristianismo de base...

-Con la base, totalmente. Pero no entiendo la etiqueta porque el cristianismo es eso. ¿Yo de quién estaba más cerca?, ¿de la organización eclesial o de la gente?. Yo estaba queriendo que la organización eclesial sirviera a la gente.

-Y en este afán llegó usted incluso a emigrar a Suiza.

-Fue en la década de los 70, estuve trabajando, vendiendo helados y hamburguesas. Y ahora he solicitado que me devuelvan la cuota de lo cotizado entonces. A mi regreso vino otra época importante que fue la organización de los pueblos, las primeras huelgas. Me coge en Torrox. Se ayudó bastante a promocionar a la gente. No había ningún estudiante y logramos que se vinieran a escuelas profesionales a Málaga unos 40 chavales. Unos años después me toca de cerca el mundo de la droga. Una época muy mala, muy fuerte, muchos muertos. Podría decir que he tenido que enterrar a unas 20 personas. Y habré acompañado al Carlos Haya a un montón de chavales y a otros a centros terapéuticos.

-Después de pasar por parroquias de toda la provincia desembarca en Los Asperones hace cinco años. ¿Cómo es su llegada?

-Yo llego a Los Asperones y me sitúo desde las claves anteriores: una persona trabajadora, austera, religiosa y solidaria que va en busca de los últimos. Es una etapa ilusionante porque se le ha puesto mucha carga de utopía, pero al mismo tiempo de muchísimo sufrimiento. Yo llegué a pensar en irme a vivir a Los Asperones y la verdad es que hubiera cometido un error. Me acerco desde una postura inicial que es amarlos y estar con ellos, conocerlos y darme a ellos. Y esto es muy complicado. Los Asperones no es una realidad gitana. Es una realidad marginal. Y son 20 años de marginación.

-¿Comparte como están trabajando las instituciones en la barriada? La Junta quiere impulsar la reconstrucción en la zona y el Ayuntamiento apuesta por la dispersión...

-La única cosa que se puede hacer en Asperones es la promoción individual con formación y empleo. Y para mañana es tarde. No quiero una casa en Asperones ni que sea de oro. Porque el oro se puede vender, se deteriora. El problema está en las personas que habiten dentro y hay que hacer personas nuevas para que pueda vivir en nuevas condiciones de vida. Es como el símil del abanico, que tiene un determinado ángulo de visión. Si yo todos los días estoy viendo el mismo ángulo, termino negándole a mi mente todas las posibilidades que podría tener. Si todos los días están viendo el sol de la misma manera, el mismo paisaje, las mismas personas las 24 horas de los 365 días y 365 días por 20 años. Eso es agobiante para una mente humana. Creo que ni el Ayuntamiento ni la Junta han apostado por la promoción individual. Y los dos están colaborando a un cansancio personal. Porque la implicación no es dar una ayuda para que nosotros realicemos una actividad.

-Pero la Junta lleva un año organizando un plan a través de comisiones de trabajo

-Hay tres comisiones: política, provincial y local. Yo no estoy en ninguna comisión porque son comisiones de políticos o de funcionarios y no soy ni una cosa ni la otra.

-Usted movilizó a los vecinos hace tres años; puso a las instituciones a hablar y relanzó el programa de rehabilitación. ¿Le han llamado para participar?

-No.

-¿Está participando alguien de Los Asperones?

-Nadie. Han llamado a dos funcionarios, pero como funcionarios: dos maestros. A la gente más promocionada del barrio tampoco.

-¿Confía entonces en el funcionamiento del plan?

-La Junta parte de un fracaso de la Junta. Es consciente de que en la barriada lo ha hecho mal. Lo que ha hecho ha sido colaborar en más marginación añadida a la marginación existente. Ahora quiere diseñar un modelo. Lleva diseñándolo un año, ¿cuándo estará diseñado? Además, en un modelo tiene que participar mucho la gente para que lo acepten. Yo si algún día soy llamado a participar, no me voy a tragar por las buenas lo que me presenten. Tengo que dialogar ese modelo. Yo y todos.

-Si no, los vecinos no se implican...

Efectivamente. Ahora estamos en un punto muerto.

-¿Cómo está la dotación de servicios de la barriada?

-Hay un colegio y una guardería. ¿Pero es conveniente que los chavales de Los Asperones estén en ese colegio? Si no están ahí, van a Ciudad de los Niños, donde están matriculados niños de Castañetas, de La Corta, de Asperones y niños tutelados por la Junta. ¿Qué queremos que salga de ahí? Estamos otra vez en el principio. Si quiero que alguien se desarrolle tiene que haber primero una promoción individual. Es lo que hace el Secretariado Gitano, aporta cuando se ha pasado el umbral de la marginalidad. También contamos con los trabajadores de Cáritas que promocionan actividades y deportes. Y comunicaciones tampoco hay: los vecinos tienen que cubrir todas sus necesidades cogiendo dos autobuses de ida y dos de vuelta a Puerto de la Torre. También el problema histórico de la barriada son los trapicheos. Tiene que haber una Policía permanente.

-Los Asperones se levantaron de forma provisional para dos años. Han pasado 20 y la población se ha disparado

-Hay unas 200 familias y cerca de mil personas en las mismas casas. A la barriada puede que le queden ocho años. Como no sea que las constructoras se la carguen. Y yo no sé si Los Asperones será un sitio muy apto para hacer un hotel.

-¿Un hotel en Asperones? ¿Existe algún proyecto?

-Elucubraciones mías.

-¿Ese es el motivo por el que el Ayuntamiento apuesta por sacar a las familias de ahí?

-No, el Ayuntamiento quiere la dispersión porque sabe que la concentración es negativa, pero la Junta no quiere perder unos terrenos que son para viviendas protegidas.

-Usted dijo que su mayor ilusión sería que su última labor como cura fuera ver el desmantelamiento de Los Asperones ¿Cuánto le queda para jubilarse?

-Tengo 65 años. Llevo tres jubilado. Ahora voy a estar una temporada retirado de Los Asperones a ver qué pasa.

-¿Cansado de que no pase nada?

-No es cansado, es que cuando uno ve que las instituciones van por donde van , que la misma barriada tiene la problemática que tiene...

© 2019 HOAC de Málaga